viernes, 13 de junio de 2008

NOTICIAS DE LOS NO CONTACTADOS

Ahora resulta que dicen que estos no son peruanos.

Nativos fotografiados huyendo a Brasil no son peruanos, confirma INRENA

(Peru.com: 2008/6/13)El biólogo Grocio Gil Navarro, coordinador del Parque Nacional Alto Purús y la Reserva Comunal Purús, negó que grupos de indígenas no contactados de Perú estén huyendo hacia Brasil como consecuencia de la tala ilegal de bosques en las zonas de Yurúa y Purús, en Ucayali. Rechazó la versión difundida semanas atrás por la ONG Survival International, al señalar que no era precisa, pues en el área donde se desplazan existen puestos de control desde donde se vigila cualquier movimiento en el bosque y se protege el desplazamiento de indígenas en aislamiento voluntario.

"Fuimos totalmente sorprendidos, tenemos un puesto de control cercano a la zona de frontera, en Alto Kuranja. Ese es un afluente del Purús, en esa zona no hay taladores ilegales y por Alto Yurúa tampoco hemos tenido información de que estén haciendo huir a nuestros hermanos", anotó.Lo expresado por Gil Navarro confirma la versión que desde un inicio diera Ricardo Jon Llap, coordinador del referido parque en Lima, quien sostuvo que las fotos presentadas por la ONG mostraban evidencias de gente asentada, diferente a los grupos que existen en Perú, cuyas características son más nómades. "Ellos salen y entran a Brasil, tienen un ciclo así, no conocen frontera ni de la existencia de Perú o Brasil y se desplazan en áreas cercanas a nuestro puesto de control, pero cuando los vemos nos apartamos, no queremos tener ningún contacto con ellos", señaló Gil, al ratificar que las fotos corresponden a nativos asentados en suelo brasileño. "Sí hemos observado evidencias de sus asentamientos y una prueba fidedigna son las casas que dejan a su paso, que son totalmente diferentes a las que se presentan en la fotografía difundida por la ONG", subrayó.


Ser buenos.

miércoles, 11 de junio de 2008

LA CALLE CAPON

Esta es la Calle Capón, es el lugar donde los inmigrantes chinos se establecieron cuando llegaron a Perú. Haciendo esta foto estaba cuando me llamo Juan Carlos desde Elda el sabado de moros viendo el desfile, aquí era medio día.





Es el barrio en el que trabajan y viven parte de la colonia china que vino al Perú. Los orígenes de esta barrio se remontan al siglo XIX, época en los cuales muchos chinos que vinieron a trabajar a las haciendas costeñas, pudieron comprar su libertad y asentarse donde les convenía para hacer negocios. Es que la mano de obra china, llego al Perú casi como esclava, para reemplazar a los esclavos negros que obtuvieron su libertad, los cuales dejaron un “hueco” en la economía agrícola y en los proyectos grandes como trenes y otros.


Los inmigrantes chinos establecieron negocios que crecieron rápidamente, ampliando locales, comprando tiendas, almacenes y atrayendo a mas compatriotas que establecieron nuevos negocios.Esto hizo que necesitaran servicios, como comida, lo cual hizo que este lugar fuera un refugio para la cocina china o CHIFA como es llamada en Perú, pues viene de la voz china para “ir a comer” o “vamos a comer” (algunos dicen que significa “comer arroz”), al parecer los peruanos escuchaban esa expresión en los chinos cada vez que iban a comer, y por asociación libre, la comida tomó ese nombre.En este momento en Perú, los restaurantes de CHIFA son los más numerosos, seguidos por los de Pollo a la Brasa.
Un dato interesante, había en alguna de estas calle un fumadero de opio, un lugar semi-clandestino, en los que chinos y limeñitos, iba a recibir su dosis requerida. Este ya fue descubierto y cerrado en los 60s.
Ir al barrio chino de lima o calle Capón es un turismo urbano de aventura, pues no es fácil llegar ni salir, debido a la gran cantidad de gente y vehículos. Es que el barrio chino esta en medio del Mercado Central de Lima, creo cerca del Congreso y del centro viejo de la ciudad, la ciudad que fundo Pizarro y compañía.


No es bueno alejarse mucho de las arterias principales y comerciales, pues la seguridad no abunda en Lima. Tenga cuidado de los carteristas y similares.
No es bueno mostrar la cámara o andar con ella colgada al cuello, como típico turista. Es mejor guardarla en el bolso o mochila, eso si, la mochila no atrás, sino adelante.


Ser buenos


¿EDIFICIO EN CONSTRUCCION?

Fijaros que curioso el edificio que he visto hoy.



Está medio habitado, medio por construir, que cosas.

Ser buenos.

martes, 10 de junio de 2008

LA CASA MATUSITA

Ayer estuve en un hotel (llamado España) que esta junto a la casa Matusita. ¿Qué que es?, pues según me contaron es una casa maldita a la que nadie se atreve a subir (al 1º piso). en el bajo hay una entidad bancaria. Os dejo un comentario sobre la misma encontrado en internet. Aquí en Perú a las plantas bajas le dicen 1º piso y a la 1º planta, segundo piso.


Muchas son las leyendas urbanas que relatan sucesos macabros ocurridos en casas abandonas o inhabitadas. Viviendas que se visten de misterio por los testimonios de personas quienes aseguran haber visto sombras tras las ventanas, oído gritos terroríficos o en el peor de los casos, ver a los mismos espectros deambulando por algunos pasillos o habitaciones de la vivienda. En el Perú, una de las casas más misteriosas, se encuentra en Lima, la llamada Casa Matusita, es sin lugar a dudas, una de las principales casas de terror que por décadas provoca aún en la población limeña más de un testimonio e historias increíbles. ¿Qué ocurrió en la Casa Matusita? ¿Es verdad que está maldita o es una mentira trasmitida de generación en generación? ¿Qué esconde esta extraña casa?

La Casa Matusita es una vivienda de considerables dimensiones de dos pisos de altura. Lo curioso del relato es que al parecer sólo en el segundo piso es en donde ocurren estos supuestos hechos paranormales. Con el tiempo, sólo el primer piso ha sido ocupado por negocios o, como es en la actualidad, por una entidad bancaria, no obstante, nadie, parece atreverse a ocupar el segundo piso, y lo que lo han hecho, según los creyentes del mito, no han salido con vida o han sufrido una serie de trastornos y tormentos.
La leyenda, por llamarla de algún modo, oficial de los creyentes, señala que en esta casa vivía un señor perverso quien maltrataba y abusaba de sus dos únicos sirvientes. Un día, cuando el dueño de la casa ofrecía un almuerzo a algunos invitados, los sirvientes decidieron cobrar venganza. Cuenta la leyenda que los empleados colocaron una substancia en los alimentos, no para matar a su jefe, sino para ocasionarle trastornos mentales.Luego de que fueron servidos los platos, los sirvientes, que esperaban en la cocina para esperar los resultados de su macabro plan, escucharon de pronto ruidos y gritos provenientes de la sala. Creyendo que todo había resultado favorablemente, los empleados acudieron rápidamente a la habitación. La imagen que vieron fue aterradora: cuerpos despedazados por doquier, sangre en las paredes, en la mesa, en el suelo. Todos los invitados, incluyendo su jefe, habían hallado en esa cena una muerte trágica, violenta y terrorífica.En este sentido, la leyenda varía, pues otros aseguran que fueron los propios sirvientes, la mucama y el mayordomo, quienes dieron muerte a su patrón, asesinándolo y descuartizándolo con sus propias manos. Según indica esta versión, los empleados luego de su asesinato optaron por prender fuego a la casa, curiosamente, la casa nunca se quemó y los sirvientes fueron sentenciados a pasar sus vidas en un manicomio.
Las otras víctimas
Una de las primeras víctimas de la casa fue un párroco quien haciendo caso de aquellos testimonios decidió por ingresar a la casa para bendecirla y realizar un exorcismo. Según cuenta la leyenda, el párroco murió debido la desesperación por querer salir de aquella vivienda. Se dice que escuchó gritos y reclamos de los espíritus que allí se encontraban, algunos dicen incluso que el párroco recibió escupitajos de estos supuestos seres que habitan el lugar.
La segunda víctima es quizá la más conocida debido a que este hombre era un personaje público que trabajaba en la televisión nacional. Su nombre era Humberto Vilchez Vera, un conductor de televisión que en la década de los ochentas decidió apostar en cadena nacional, que podía permanecer siete días en dicha casa sin sufrir ningún trastorno o muerte. La leyenda, conocida por todos, recuerda que el animador ingresó a la casa sólo con una cámara de vídeo en la mano y que luego de sólo dos horas (algunos dicen que fue el cuarto día) el hombre de televisión salió de la casa profiriendo insultos y gritos y botando, incluso, espuma por la boca. Sucedido el hecho el animador obtuvo serias complicaciones psicológicas por lo que fue recluido en un manicomio durante un período de trece meses, nunca más se supo de él.
¿Maldición real o simple mito popular?
Las investigaciones sobre la Casa Matusita, han dado como resultado historias que van más allá de la República. Se cuenta que la primera dueña de esa casa fue una europea de nombre Parvaneh Dervaspa, quien llegó a Lima en 1753, y que fue acusada por la Santa Inquisición de practicar la hechicería y brujería.Esto se debió a que muchos de los vecinos de Parvaneh aseguraban que ella tenía la habilidad, a través de ritos, de curar algunas enfermedades que en ese tiempo acechaban la capital del Virreinato. La Iglesia la consideró una bruja y la capturó para el respectivo juicio o acto de fe que la Inquisición realizaba en Lima desde 1573. La mujer, luego de incontables torturas y martirios, tuvo que confesar que su poder provenía del propio demonio, producto del cual obtuvo la mayor de las condenas que fue la muerte en la hoguera. La historia comenta que Parvaneh en pleno acto lanzó una maldición que muchos afirman se refería a la morada en donde vivía.Se cuenta que la casa comenzó a ruinarse hasta que en el siglo XIX, una familia de asiáticos la compró y la reconstruyó, según se cuenta, muchos miembros de esa familia perdieron la razón al oír voces, gritos, murmullos, dentro de la casa, uno de esos hombres era el dueño del que ya hemos hablado y que debido a esas alteraciones, maltrataba y abusaba de sus empleados.No obstante, los escépticos confirman de que la leyenda de la Casa Matusita no es más que un vulgar invento que sirvió, para proteger la seguridad un edificio importante ubicado en las cercanías, éste era, la Embajada de los Estados Unidos de Norteamérica.Se dice que los norteamericanos inventaron esta historia debido a que podían ser objetos de atentados desde el segundo piso de la casa, además, al frente de la vivienda, se encontraba un antiguo penal llamado El Sexto. Actualmente, la Embajada norteamericana ya no se encuentra en ese lugar, y el penal fue clausurado como tal y lo único que aún sobrevive allí, es el mito que formaron.Otras versiones del misterioComo toda leyenda, la Casa Matusita tiene diversas versiones que afirman aún más su aire de misterio, una de ellas es que hubo en esa casa una masacre producto de una infidelidad. Se cuenta de que el dueño de la casa, un hombre oriental, al regresar del trabajo encontró a su mujer con otro hombre, el dueño arremetió contra su mujer y el hombre asesinándolos, cuando los hijos llegaron a la casa, y al no poder excusarse, el padre decidió por asesinarlos también a ellos. Otra versión indica que la familia no era oriental, sino española, y que la masacre la realizó la esposa, esto debido a que su esposo la maltrataba a ella y a sus hijos, la señora, cansada de esta situación apuñaló a su marido por la espalda, luego notó que sus hijos la habían observado y en un arranque de locura, la madre asesinó también a sus niños.Un mito sin respuestaA pesar de que el mito es uno de los más conocidos en Lima, sorprende que aún no se haya realizado ningún estudio serio sobre el tema. Hasta el momento los medios de comunicación siempre han tomado con burla el misterio de la casa, o en otros casos, sólo se han limitado a contar las historias o leyendas que existen en torno a esta vivienda imposibilitando así la desmitificación de este hecho. Esto quizá se deba a que las televisoras nacionales no cuentan con la tecnología necesaria para realizar las investigaciones que el caso requiere: filmadores infrarrojos, grabadoras de audio especiales, entre otros. Hasta que este día no llegue, lo más seguro es que el mito continuará contándose y alimentándose de generación en generación entre los limeños, tanto en aquellos que creen en su maldición como en aquelllos que no le dan crédito.
Ser buenos